CIENCIA TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD
Uno de los objetivos más importantes de la educación para la ciudadanía es el de formar personas capaces de tomar parte en los debates sociales con espíritu crítico y constructivo. En nuestros días, cuando los cambios científicos y tecnológicos inciden de manera tan contundente en nuestro modo de vida, y las relaciones entre la ciencia y la tecnología se manifiestan en tantos aspectos de la cultura, va cobrando cada vez más sentido un concepto que, en principio, se ha forjado en el contexto de la educación científica: el de “alfabetización científica y tecnológica”. Este concepto aparece ligado a lo que se denomina “comprensión pública de la ciencia”, en alusión al nivel de conocimiento científico y tecnológico de la población en general, y a las actitudes que la ciudadanía tiene hacia ciencia y la tecnología.
La Ciencia-Tecnología-Sociedad (CTS) lleva consigo el potencial necesario para, desde la perspectiva de la enseñanza de las ciencias, hacer frente a los desafíos que conlleva la formación para la ciudadanía en aquellos aspectos que tienen que ver con la ciencia y la tecnología. Esto se debe, entre otros aspectos, al énfasis que se pone en la importancia del papel que una ciudadanía educada debe jugar en la toma de decisiones sobre una gran cantidad de problemas que tienen que ver con la ciencia y la tecnología en nuestra sociedad.
Por eso queremos hacer hincapié en un conjunto de cuestiones que nos permitan profundizar en la relevancia de la CTS en la formación crítica de la futura ciudadanía.
- ¿Es necesaria una formación científica para toda la ciudadanía? ¿Es posible alcanzar dicho objetivo? ¿Merece la pena el esfuerzo requerido?
- -¿A qué se debe el amplio rechazo por los estudios científicos?
- -¿Qué puede aportar realmente la ciencia a la educación ciudadana?
- -¿Es útil la educación científica para hacer posible la participación ciudadana en la toma de decisiones?
- -¿Se contrapone la alfabetización científica de la ciudadanía a la preparación de los futuros científicos?